Eclipses y el Helio 3

Jules Janssen (1824 - 1907), Norman Lockyer (1836 - 1920).

Redacción Hacia el Espacio

Fecha: 2021-11-30


Un eclipse solar total (cuándo la Luna cubre por completo el Sol y arroja su sombra sobre una pequeña parte de la Tierra) es una visión espectacular. Durante la mayor parte de la historia, se consideran estos acontecimientos como portentos temibles, presagio de muerte y cambio. Pero hacia el siglo XIX, los científicos trataban ya los eclipses, predichos con precisión, como oportunidades para estudiar la atmósfera solar bajo circunstancias especiales.

 

El astrónomo francés Jules Janssen, organizó una expedición a la india para observar el eclipse solar total del 18 de agosto de 1868 y realizar observaciones espectográficas de la corona solar. Los datos obtenidos revelaron nuevas líneas de emisión tipo Fraunhofer en el espectro del Sol. Pocos meses después, el astrónomo británico Norman Lockyer desarrolló un método para obtener el espectro solar sin necesidad de eclipses, y observó las mismas líneas espectrales. Locker llamo helio el nuevo elemento, por el dios griego del Sol; se atribuye a ambos, Lockyer y Jansen, su descubrimiento.

 

Izquierda: Jules Janssen de "L’illustration", 1873, cuando fue elegido en la Academia de Ciencias de Francia. Derecha: Jules Janssen (sentado en el medio) en Japón 1874 para la observación del tránsito de Venus. 

 

A finales del siglo XIX se descubrió helio (He) también en nuestro planeta, como gas asociado a los depósitos minerales radioactivos de uranio. Los científicos comenzaron a estudiarlo al detalle y a conocer sus extraordinarias propiedades. Por ejemplo, que el helio se licúa a sólo 4 K, y a temperaturas muy cercanas al cero absoluto se vuelve un súperfluido, un material casi sin fricción de viscosidad cero.

 

Más de un siglo de experimentos y observaciones han revelado que el helio posee una estructura relativamente sencilla y estable, con un núcleo que suele constar de dos protones y dos neutrones (4He), y raramente un solo neutrón (el isótopo 3He). Debido a su sencillez, el helio es el segundo material más abundante en el Universo, y lo más posible es que su mayor parte se formar en el Big Bang. Cierta cantidad se sigue formando incluso hoy durante el proceso de desintegración de elementos radioactivos como el uranio.

 

Es una lección de humildad científica recordar que Jansen y Lockyer, tomándose el tiempo de buscar lo inesperado, permitieron el descubrimiento de un material incoloro, inodoro, no tóxico e inerte que, como se ha aprendido desde entonces, constituye casi una cuarta parte de toda la masa observable de nuestra galaxia.



Referencias:

Libro: Astronomía.



Etiquetas: Espacio,Helio 3,Eclipse.

Revista Hacia El Espacio de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.




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