Polos de innovación: ¿Por qué la innovación se da en unas regiones y en otras no?

Carlos Duarte Muñoz

Fecha: 2022-07-07


¿Por qué, a pesar de que las telecomunicaciones y el Internet han hecho que la distancia sea cada vez menos relevante para realizar muchas transacciones humanas y que existen muchas herramientas para realizar trabajo colaborativo a distancia, la mayoría de las innovaciones en el mundo se generan en regiones específicas? 

 

San Francisco, Tokio, y Singapur, por citar algunos ejemplos, siguen manteniendo su condición de ciudades innovadoras, a pesar de la migración de muchas otras actividades económicas a otras regiones del mundo, como la manufactura y el apoyo técnico a clientes, a consecuencia de la globalización.

 

Una razón de lo anterior es que muchos de los requisitos para desarrollar empresas innovadoras exitosas tiene que ver con condiciones locales, entre las que están la disponibilidad de infraestructura adecuada, la existencia de fuentes de conocimiento, como centros de investigación y universidades, así como un ambiente propicio para los negocios, entre muchas otras más.

 

Sin embargo, a pesar de que todas estas condiciones son necesarias para propiciar el desarrollo de la innovación en una región, no son suficientes, ya que existen muchas regiones en el mundo que cuentan con ellas y no se han transformado en polos de innovación. Por ejemplo, la Ciudad de México cuenta con todos los elementos anteriores, pero no se ha convertido en un polo de innovación notable.

 

¿Qué es lo que falta para detonar procesos de innovación sostenidos en una región? Una respuesta es que, además de que existan los ingredientes, tiene que haber  interacción muy estrecha entre todos los actores responsables de la innovación. 

 

Esto se debe a que para que se dé la innovación, se necesita transmitir el conocimiento entre las personas, y mucho del conocimiento que requieren las innovaciones es conocimiento tácito, es decir, conocimiento que poseen las personas y que no se puede o resulta muy caro codificar. Por lo tanto, para que se dé esta transmisión de conocimiento es necesaria la interacción cara a cara entre las personas. Un acercamiento que hasta ahora apenas empiezan a propiciar las tecnologías de comunicaciones. 

 

La innovación, entonces, requiere de interacción muy estrecha entre científicos, tecnólogos, inversionistas, mercadólogos, funcionarios de gobierno, abogados, banqueros, y contadores, entre muchos otros actores. Esta interacción requiere de dos condiciones fundamentales para llevarse a cabo: en primer lugar, confianza, pero sobre todo de que exista un lenguaje común entre los interlocutores.

 

Así, se hace necesario que los científicos entiendan de negocios, los inversionistas de ciencia, y los contadores de propiedad intelectual, por citar algunos ejemplos. Este lenguaje común no es algo que se aprende espontáneamente, sino que se va aprendiendo a través de las interacciones entre los actores y del interés por resolver los problemas asociados a la generación de innovaciones. 

 

Este interés por establecer lenguajes comunes genera especialidades híbridas entre diferentes disciplinas. Así, por ejemplo, en las regiones innovadoras es común la existencia de abogados de propiedad intelectual que previamente fueron ingenieros o médicos, y que tuvieron que estudiar leyes para entender los problemas asociados con la protección de las patentes relacionadas con desarrollos tecnológicos o con las ciencias de la salud, respectivamente. La falta de interacción entre los agentes de la innovación tiene como consecuencia que muchos desarrollos tecnológicos no lleguen a ser innovaciones. Esto lo experimentamos todo el tiempo en países como México, en donde centros de investigación y universidades continúan aislados del resto de los demás actores que se requieren para hacer innovación. Sin embargo, esto también ocurre y sigue ocurriendo en los países desarrollados. Un ejemplo notable de esto es lo que sucedió en el Centro de Investigación de Palo Alto, (PARC por sus siglas en inglés) de la empresa Xerox en los años setenta del siglo pasado.  

 

Los científicos del PARC, dirigidos por el visionario Alan Kay, desarrollaron todos los conceptos relacionados con las computadoras modernas que ahora utilizamos, y que han hecho que su uso sea muy amigable. El ratón, las ventanas, la representación de funciones por medio de íconos, fueron todas ellas innovaciones desarrolladas en el PARC. Sin embargo, Xerox no pudo capitalizarlas porque los científicos que las desarrollaron estaban aislados del resto de la empresa y no lograron convencer a sus accionistas de la importancia de sus desarrollos. Xerox se veía a sí misma como una empresa que hacía copiadoras y veía esos desarrollos como meras curiosidades. Apple, por el contrario, se dio cuenta de las ventajas desarrolladas en Xerox, y, a través de licenciar algunas innovaciones y reinventar otras, transformó la manera en que las computadoras se perciben por el usuario, y el resto, como dicen, es historia. 

 

Este ejemplo es muy ilustrativo y nos enseña que, si queremos desarrollar procesos de innovación sostenidos en una región, es necesario propiciar el diálogo entre todos los interesados. Esto se puede hacer a través de la organización de foros, congresos, y mesas de discusión que fomenten la interacción entre todos los actores involucrados en la innovación. Esto requiere de un gran esfuerzo y sobre todo de reconocer que los actores son diversos, por lo que también se requerirá de creatividad para organizar eventos que interesen a todos los actores. 

 

En resumen, la concurrencia de los factores que impulsan la innovación, como disponibilidad de científicos y tecnólogos, infraestructura, y un ambiente de negocios, es importante para desarrollar empresas innovadoras, pero más importante es la interacción entre los actores que se requieren para detonarlas y hacerlas crecer. 

 

Por lo tanto, fomentar esta  interacción en las regiones con potencial innovador es el camino para convertir al conocimiento en riqueza.



Etiquetas: Infraestructura,Innovación,Inversión,Investigación,Globalización,Negocios,PARC,Telecomunicaciones.

Revista Hacia El Espacio de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.




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