Gattaca; experimento genético (Reseña)

Vicente Bohórquez

Fecha: 2016-07-01


Hoy día es muy común hablar del ADN, donde lo mismo se busca deslindar paternidades, como control de confianza, hallar culpables en casos policiacos o, salvar vidas mediante su estudio y aplicación de tratamientos correctivos. Sin embargo, el uso de la ciencia genética en la cotidianeidad todavía tiene un camino largo y su historia de utilización cotidiana es aún muy joven.

 

Podríamos considerar como pionero del estudio genético al naturalista Gregor Johann Mendel, quien contribuyó con sus Leyes de Mendel a la diferenciación de caracteres dominantes y recesivos en la reproducción de los seres vivos y con ello dio punto de partida para hablar de patrones de herencia genética, que provoca por ejemplo que en una combinación donde una pareja una tenga ojos azules (recesivo) y la otra cafés (dominantes) sea más probable que el hijo herede la dominancia café respecto a los ojos, y así en una larga serie de características genéticas no todas ellas tan visibles como el color de los ojos, pero determinantes en la propia vida; estamos hablando de aproximadamente 1866.

 

Con todo, el estudio e investigación con fines prácticos e inmediatos como en las series de televisión o películas es todavía incipiente. Tiene poco menos de 40 años que se pudo demostrar una secuenciación genética y, poco más de 15 de que se pudo hablar de tener un cromosoma humano completamente identificado así como la secuenciación completa del ADN humano (proyecto Genoma), pero su utilización en nuestros días aún sigue un curso de prueba y error.

 

En 1997  hubo por lo menos tres cintas de ciencia ficción, ellas han pasado la prueba del ácido y ahora son de culto y referencia obligada dentro de este género: Alien : la resurección, Hombres de negro, El quinto elemento y la que nos ocupa en esta ocasión acorde el tema del mes : Gattaca : experimento genético. Si bien los efectos especiales están en un parámetro de lo creíble no destacan por ellos sino por sus propuestas temáticas.

 

Gattaca : experimento genético.

En un futuro no muy lejano, Vincent Freeman (Ethan Hawke) es traído al mundo a la vieja usanza y con todos los riesgos inherentes a los azarosos designios de la recombinación genética que lo mismo provoca ojos azules (siempre y cuando se tengan en el genotipo) que “defectos” de fábrica en órganos vitales que estrechan la calidad de vida así como su longevidad.

 

Sus padres deciden modernizarse y con su segundo hijo optan por el camino de la ingeniería genética que “ayuda” a los padres a perpetuar la especie con “lo mejor de los dos”. Esta nueva “selección natural” provoca de golpe la división humana entre no-válidos y válidos, es decir humanos con capacidades genéticas cuasi certificadas desde su concepción para ser más altos, más rápidos y más listos que los nacidos de forma “natural”.

 

El joven Vincent sufre las consecuencias de esa mejora genética desde su casa y con su propio hermano, quien con el tiempo le aventaja en todos los aspectos, y lo orilla a buscar una nueva vida y alejarse de su familia, para lograr además, su sueño: viajar al espacio. Para su objetivo da en el mercado negro con una opción: usar una “escalera prestada”, es decir un ser humano genéticamente modificado que por alguna razón no puede tener una vida común y corriente y por ello “presta” su información genética para que otro no afortunado o “no valido” pueda lograr tener éxito en la sociedad.

 

Vincent conoce a Jerome Morrow (Jude Law) hacen el trato y de esta forma puede entrar a la empresa Gattaca donde podría llegar a cumplir su sueño. Sin embargo, hay un punto de quiebre cuando un crimen pone en riesgo la misión a la que ha sido asignado el nuevo Jerome (Hawke) hacia la luna Titan de Saturno. Durante la investigación la joven supervisora Irene Cassini (Uma Thurman) tiene ciertas dudas de la identidad de Jerome, principalmente por no poder ella misma, ser parte de la tripulación de la misión.

 

Gattaca nos ofrece un mundo donde la modificación genética cumple el ideal  de una “raza mejorada” y de facto provoca la discriminación –genoísmo- entre quienes han nacido bajo la selección artificial de genes y quienes no, los cuales debido a su “impureza” tienen que ocupar subempleos. Hay escenas como la de un concierto de piano donde el ejecutante tiene polidactilia y, lejos de ser un fenómeno producto del azar, es un producto de la modificación genética que busca tener una mejor interpretación en el piano a partir de contar con más dedos.

 

También y pese a sus años, nos lanza destellos de lo que se cree sería la tecnología del futuro y hoy ya es realidad: autos con diseños sesenteros pero que se cargan eléctricamente, relojes inteligentes desde los cuales se puede contestar el teléfono, dispositivos de mano a medio camino entre PDA y teléfono “inteligente”, uso de celdas solares para suministro de energía, entre muchos otros, pero que ilustra que no es necesario muchos efectos especiales para sugerir elementos tecnológicos futuristas.

 

Sin duda, Gattaca, opera prima del director neozelandés Andrew Niccol, ofrece la premisa de una especie de selección no natural (discriminación) a partir de criterios ya no de raza, credo, preferencias, sino algo más directo y que en teoría no miente, nuestra información genética; como establece el  protagonista en los primeros momentos de la cinta al intentar entrar a la empresa Gattaca y fallar porque “Mi verdadero curriculum vitae está en mis células”…

 

Datos curiosos*

El título Gattaca, se retoma de la abreviatura de los enlaces de bases nitrogenadasa en el ADN, estos es las hélices que dan la forma de escalera conocida en el ADN es producida a partir de las uniones de Adenina, Timina,  Citosina y Guanina, en este caso sin abreviación GATTACA sería enlaces de Guanina, Adenina, Timina, Timina, Adenina, Citosina, Adenina.

 

En los créditos iniciales son remarcadas en negritas las letras A,T,C y G.

 

Muchos de los edificios futuristas de la cinta en realidad son bastante viejos, muchos son de la corriente arquitectónica postmoderna llamada brutalismo bastante popular en los años 50.

 

Como parte de la mercadotecnia de la cinta, en Estados Unidos, se colocaron carteles pidiendo llamar si querían tener nacimientos genéticamente controlados; la productora recibió miles de llamadas.

 

La escalera de la mansión del Jerome original es de tipo caracol emulando la conocida estructura del ADN.

 

Director: Andrew Niccol

Reparto: Ethan Hawke (Vincent Anton Freeman/ Jerome Morrow), Uma Thurman (Irene Cassini), Jude Law (Jerome Eugene Morrow), Gore Vidal (Director Josef), Loren Dean (Anton Freeman).

Año:1997

Duración: 106 minutos.



Etiquetas: pelicula,recomendación del mes,gattaca,reseña

Revista Hacia El Espacio de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.




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