Stephen E. Haggerty

Redacción Hacia el Espacio

Fecha: 2014-11-01


 

 

Stephen E. Haggerty nació en Sudáfrica en 1938. Trabajó como técnico en el Departamento de Física y Geofísica del Imperial College. Se graduó en la Royal School of Mines en Geología Económica en 1964. En 1968, realizo su Ph.D. en Geología y Geofísica en la Universidad de Londres. Haggerty trabajó como becario postdoctoral en el Laboratorio de Geofísica en Washington D.C.  Entro a la Universidad de Massachusett, inicialmente como profesor asistente hasta convertirse en profesor de tiempo completo.  Actualmente labora como profesor en la Universidad Internacional de Florida en Miami.


Fue uno de los principales investigadores en el programa de análisis de muestras del proyecto Apolo de la NASA y “Lunik” (Luna) de la ex Unión Soviética. Descubrió y nombró 3 kimberlitas, 2 carbonatitas y la Armalcolita, una muestra lunar del Apolo 11. Se nombró Haggertyta en su honor a una kimberlita diamantífera descubierta en Arkansas por D. Velde, I. Grey y J. Criddle.
 


Haggerty ha dedicado gran parte de sus estudios a las carbonatitas, kimberlitas y diamantes. El carbono es uno de los elementos más abundantes en el medio interestelar,  en el cual domina el carbono en forma de granos. Está compuesto principalmente por hidrocarburos, pero también se pueden encontrar otros componentes como el grafito, alifáticos hidrogenados amorfos y/o hidrocarburos aromáticos y diamantes.


 
Los diamantes se forman debido a las altas temperaturas que convierten la estructura atómica del carbono en una red cristalina. Con respecto a las características de la composición de los diamantes negros, Haggerty nos menciona que parte del carbono en diamantes proviene del espacio exterior, ya que el registro fósil y la datación de los diamantes, nos indican que el carbono es al menos  3 000 millones de años más antiguo que la vida tanto vegetal como animal. Haggerty cree que el carbono de los diamantes negros se produjo con la explosión de las supernovas y fueron traídos a la Tierra por medio de meteoritos.
 


Si bien los diamantes terrestres se obtienen cuando los volcanes los traen desde las profundidades de la Tierra, existe una excepción, el diamante carbonatado, el cual solo se encuentra en Brasil y en la República Centroafricana en depósitos no convencionales de diamantes (y que está datado entre los 2600 millones y 3800 millones de años), es poli cristalino, cubico, contiene una gran variedad  de metales altamente reducidos y aleaciones de metales, es poroso, lo cual hace que sus características no sean compatibles con el entorno de la profundidad de la Tierra, pues sería difícil que el carbón en su fase gaseosa quedara atrapado a más de 200 km por debajo de la superficie terrestre, incluso la presión que se ejerce a esa profundidad convierte al carbón en diamantes convencionales.
 


Todo esto  llevó a Haggerty  a pensar en la alternativa de que estos diamantes tienen un origen extraterrestre. Para conocer más sobre el origen de estos diamantes, Haggerty, Jozef Garai, Sandeep Rekhi y Mark Chance, realizaron un estudio (que fue publicado en The Astrophysical Journal Letters 653: L153–L156 del 20 de Diciembre de 2006) sobre la absorción de infrarrojos de los diamantes carbonatados, con la ayuda del Sincrotrón de Infrarrojos del National Synchrotron Light Source del Brookhaven National Laboratory.
 


Los resultados de este estudio demostraron que los espectros FTIR (Fourier Transform Infrared Spectroscopy, Espectrometría Infrarroja con Transformada de Fourier) en los diamantes de carbono son similares a la de los diamantes pre solares de los meteoritos y el polvo de diamante interestelar. También son altamente porosos, ricos en hidrogeno y nitrógeno, contienen una alta concentración de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), micro cristales en forma de paralelepípedo, inclusiones de carburo de silicio y estaño, encontrados solo en meteoritos y una ausencia de una profunda huella del manto de la Tierra. Esto llevo a Haggerty y a su equipo a la conclusión de que los diamantes carbonatados provienen de un entorno interestelar.
 


El descubrimiento de nuevos nano-diamantes en el espacio exterior, y de la Emisión Roja Extendida (ERE), que es un resplandor rojizo proveniente de nano-diamantes del espacio exterior, refuerzan la teoría de que los diamantes carbonatados y parte de la composición de los diamantes provienen del espacio exterior. Aunque Haggerty piensa que encontrar diamantes con reflexión espectroscópica similar en el cinturón de asteroides tendría un diez en un rango de credibilidad de 1-10.



Etiquetas: Cristales

Revista Hacia El Espacio de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.




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