Estrella Roja

Alexander Bogdanov

Vicente Bohórquez

Fecha: 2017-11-15


La posibilidad de vida inteligente en otros mundos es una incógnita recurrente en la literatura de ciencia ficción, tal vez sea uno de los principales temas por las posibilidades que implica para los escritores. A veces se plantean lugares completamente imaginarios e imposibles y otro tanto se busca acercarse a los planetas de nuestro sistema solar, donde Venus, Marte y Júpiter son de los destinos favoritos.

 

El planeta rojo causa toda clase de fascinaciones e historias, tenemos una cantidad considerable de productos culturales al respecto. Sin embargo en algún momento de la historia de la humanidad la ciencia ficción ha sido usada también con como propaganda, ya sea para exaltar sus méritos militares en materia espacial, o para difundir las ideologías de lo que se pretende como modelo a seguir por la sociedad.

 

De tal suerte, Estrella Roja se plantea como una obra donde el autor además imaginar un viaje espacial al planeta rojo, extrapola una concepción de sociedad que en el momento de la aparición del texto se antojaba altamente convulsa: la sociedad rusa de principios de 1900.

 

El autor

 

Alexander Bogdanov o, en alfabeto cirílico ruso Алекса́ндр Алекса́ндрович Богда́нов, nació un 22 de agosto de 1873 en la ciudad de Grodno en el entonces imperio ruso y falleció en la ciudad de Moscú de la desaparecida Unión Soviética el 7 de abril de 1928.

 

Empezó estudios de medicina en la Universidad Estatal de Moscú, pero por persecuciones políticas, terminó en la Universidad de Járkov hacia finales de 1899. Tal fue el interés de Bogdanov por la filosofía y política que se involucró con mayor participación en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia y llegó a ser un protagonista del mismo tan sólo por debajo de Lenin con quien constantemente sostenía encendidos debates.

 

Contexto

 

En esta ocasión dedicamos unas líneas para revisar brevemente el contexto de la contraparte norteamericana en la carrera espacial: los rusos. Por muchos años la información más cercana ha sido la relativa a Norteamérica, sin embargo, para tener una foto un poco más completa es necesario ver a los otros actores.

 

El punto de quiebre en la vida pública rusa tiene dos momentos: uno en 1905 y el otro en 1917, en la primera se debilitó el Imperio zarista y su forma de gobierno aunque no la acabaría del todo. Como en la revolución francesa, la rusa tenía un componente antifeudalista pero además tenía uno anti burgués como resultado de la incipiente industrialización rusa que trajo condiciones de trabajo cercanas a la explotación.

 

Aunado a corrientes de pensamiento que ya estaban planteando una nueva sociedad que explotaba principalmente a los trabajadores de las fábricas (consecuencia del desarrollo tecnológico de la Revolución Industrial) el momento histórico ruso fue un caldo de cultivo propicio para tratar de hacer un cambio radical en la forma de organización del Estado y su sociedad.

 

La rusa zarista no era aún una industrializada en masa, por lo que una gran parte de la población era eminentemente campesina, sin embargo obreros instalados en las principales ciudades como en Petesburgo fueron la base intelectual de diversas protestas. El 22 de enero de 1905 es considerado el parteaguas del movimiento revolucionario ruso, también conocido como “domingo sangriento” al ser reprimida una protesta obrera que provocó a la larga, la unión de obreros y campesinos contra el régimen zarista.

 

Si bien esta unión sólo pudo fructificar en que el Zar en turno hiciera algunas concesiones en materia electoral, fue el punto de partida para la otra gran revolución de este país: la de 1917 y en donde nuestro autor estuvo estrechamente vinculado junto con Vladimir Lenin. En ambas revoluciones, sin embargo, Bogdanov estuvo involucrado sobretodo desde el punto de vista ideológico, planteando  cómo debería ser la nueva sociedad producto de las revoluciones, situación que queda plasmada en Estrella Roja.

 

 

 

La obra

 

Estrella roja, es el relato de un revolucionario ruso que es llevado a Marte como parte de una misión interplanetaria de preservación de las formas de vida del sistema solar. A lo largo de cuatro capítulos Bogdanov planteará las aventuras del ruso Leonid o Lenni quien está de tiempo completo en el proceso revolucionario de su país, pero que un buen día es invitado por un extraño personaje a formar parte de una tripulación interplanetaria.

 

En su primera parte, Bogdanov va trazando pinceladas entre su país el ambiente político de efervescencia donde Lenni era un miembro activo del partido que busca un cambio del régimen existente. Sin embargo aparece Menni un compañero de partido que jugaba otro rol en esta historia: era el reclutador de talentos para una misión espacial en conjunto con habitantes del planeta rojo.

 

En esta sección introductoria, Bogdanov nos hace recordar la novela de H.G. Wells Los primeros hombres en la Luna, sobretodo cuando nos relata  la manera en cómo viajarán Menny y Lenni hacia Marte. El Eteronef es una maquina espacial de tipo burbuja que opera gracias a un principio de antimateria y elementos radiactivos que favorece el romper la fuerza de gravedad de la Tierra y de esta forma volar por el espacio exterior.

 

Es interesante el planteamiento en cuanto al diseño de la nave y sobretodo el uso de materiales radioactivos, recordemos que esta obra fue publicada en 1908, esto es, todavía faltaba mucho para hablar de una “carrera espacial” entre rusos y americanos.

 

En la segunda parte podemos encontrarnos con un planteamiento más sociológico que de ciencia ficción, si bien ésta nunca deja de estar presente. Lenni es introducido a la cultura marciana, se le enseña cómo funciona su sociedad y cómo operan las grandes instituciones de la ciudad: sus hospitales, fábricas, museos (donde es interesante que se aluda a los “estereogramas” o imágenes en tercera dimensión como un recursos museográfico), entre otros. De esta forma se puede apreciar la construcción del autor de un mundo idealizado en un lugar muy lejano pero que, en esencia, es la base de lo buscado en el mundo terrestre.

 

En un tercer momento el autor plantea diversas interacciones con miembros de la tripulación del Eteronef que al mismo tiempo son parte del compacto equipo de trabajo del líder Menni. Así se nos plantea incluso un triángulo amoroso en medio de una peligrosa misión a Venus para hacerse de material radiactivo escaso en Marte pero fácilmente recuperable en Venus, aunque en la Tierra también era posible conseguirlo no sin antes tomar ciertas decisiones respecto a la raza humana.

 

En la cuarta parte Lenni es presa de la abrumadora realidad marciana, y en su intento por aprenderla y aprehenderla sucumbe y debe regresar a la Tierra donde se topa con otra realidad y dónde tratará de buscar instalar aquello que le parece destacado de su visita a Marte.

 

Estrella Roja es una novela escrita en un contexto político altamente volátil con pugnas por un cambio estructural en la forma de concepción de la sociedad, donde se buscaba instalar una utopía con bases socialistas. Bogdanov nos lleva miles de kilómetros para mostrarnos algunos bocetos de su pensamiento político y filosófico un tanto adelantados a su tiempo y para ello se vale de la ciencia ficción en una narrativa alucinante sobre todo por el planteamiento de la nave espacial. La Eteronef así como los guiños a cuestiones de telecomunicaciones diversos aparatos tecnológicos hoy en día tan comunes pero que en 1908 todavía eran simple fantasías.



Etiquetas: Estrella Roja,Recomendación,Alexander Bogdanov,literatura.

Revista Hacia El Espacio de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.




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